martes, 24 de septiembre de 2019

El asesinato de Eugenio Garza Sada

Luego de que el Historiador Pedro Salmerón Sanginés, entonces Director del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), en un breve artículo en el que elogia al empresario Eugenio Garza Sada, llamara "valientes" a los jóvenes de la Liga Comunista 23 de Septiembre, se desató una intensa campaña en redes promovida por personajes de derecha (como el expresidente Felipe Calderón o periodistas como Marco Levario Turcott y Lilly Téllez) que pedían su renuncia, aún comparándolo con la piloto de la aerolínea Interjet, quien había deseado en Twitter se lanzara una bomba contra los simpatizantes del Presidente López Obrador durante los festejos del "Grito de Independencia".

Aquí comparto la liga al citado artículo, pues es relevante para nosotros dado el tema abordado (tanto el asesinato del empresario como el movimiento de guerrilla).

También comparto un artículo de El Universal sobre la renuncia de Salmerón a la Dirección del INEHRM pues es importante que conozcan y valoren el caso.

El Asesinato de Garza Sada

Pedro Salmerón deja la direccion del INEHRM

Asalto al cuartel de Madera



OTD en 1965, un pequeño grupo de 13 maestros, estudiantes y campesinos mal armados atacaron una base militar en Ciudad Madera, Chihuahua, México, intentando provocar una insurrección socialista. 8 guerrilleros del Grupo Popular Guerrillero murieron en el ataque, 5 escaparon. (1)

Este grupo, dirigido por los maestros de escuela Arturo Gámiz y Pablo Gómez, surgió de una serie de movimientos campesinos sin tierra que adoptaron invasiones de tierras y autodefensa armada ante la inacción del gobierno federal y los caciques violentos locales que disfrutaron del respaldo militar y político. (2)

Después del ataque, los cuerpos de los 8 guerrilleros fueron paseados por Ciudad Madera y los dejaron en la plaza de la ciudad durante la noche. Al día siguiente, el gobernador del estado, Giner Durán, ordenó que fueran enterrados en una fosa común. (3)

Giner Durán (alguna vez un revolucionario aliado con Pancho Villa) comentó: "¿Querían tierra? Denles hasta que se harten". Las unidades militares luego desataron una campaña de terror contra las comunidades campesinas locales, como me dijo el ex guerrillero Salvador Gaytán en 2007. (4)

Para obtener más información sobre esta historia, consulte el trabajo recientemente publicado de Elizabeth Henson, "Agrarian Revolt in the Sierra of Chihuahua, 1959-1965". (5)

Alexander Aviña 

Recuperado de: https://twitter.com/Alexander_Avina/status/1176159334197153792?s=19

Avándaro






viernes, 30 de agosto de 2019

¿QUÉ ES Y QUÉ ESTUDIA LA HISTORIA?


CAPÍTULO II

LA DE A DEVERAS O SEA, ¿QUE ES Y QUE ESTUDIA?

Vamos a acercarnos un poco más a esta palabra historia. Si ya convenimos -o por lo menos te quedaste callado y el que calla otorga- en que la historia es una ciencia, veamos ahora qué entendemos por ella.

  • Lo primero que nos llama la atención es que la historia estudia el movimiento a través del tiempo y del espacio. Aquí hay tres elementos: movimiento, tiempo y espacio. El primero significa que nada en la vida permanece igual, que todo cambia, y que por lo tanto también las sociedades. Esto lo estudia la historia. Pero como ya dijimos, ninguna sociedad se da fuera del tiempo y el espacio; por ello la historia analiza el paso de las sociedades en el tiempo y también en los lugares físicos, geográficos donde se desarrollaron.

  • El objeto fundamental del estudio de la historia es el hombre. La historia es obra humana, ya hablaremos de los acontecimientos o de su interpretación. No te creas, no es una afirmación tan boba, tiene su sentido. No ha faltado quien ha escrito sobre la historia de un mar, sobre el vestido, la tecnología y otras cosas; pero a veces se han metido tanto en su rollo que llegan a olvidar al hombre detrás de todo ello. Y así no se vale, o si se vale, pues ya no es historia. Como decía un gran historiador llamado Marc Bloch: “ahí donde huele la carne humana, sabe que está su presa".

  • Sin embargo, el hombre sólo puede ser entendido en sociedad. Sus logros o fracasos, su vida, sus gustos y razón de ser están moldeados socialmente. Ello quiere decir que el verdadero objeto de estudio de la historia son los hombres en sociedad.
Con los elementos anteriores podemos ya acercarnos a un concepto que abarque lo que entendemos por historia: el estudio científico de las sociedades y sus cambios a través del tiempo.

Lo que estudia

Dijimos que la historia estudia las sociedades y sus cambios a través del tiempo, pero ello no deja de ser medio vago.

La historia tradicional, viejita y aburrida, sólo estudia las batallas, las guerras, los héroes, las leyes y otras cosas por el estilo. El enfoque científico de la historia es mucho más exigente, pues tiene por objeto de estudio:

  • Los hechos de masas: masa de hombres, masa de bienes y de las creencias. Es decir, se fija el estudio de los grupos de hombres, de la producción de sus bienes materiales y de sus ideas.

  • Los hechos institucionales: es decir, todos aquellos que tienden a fijar las relaciones entre los hombres dentro de los marcos sociales. Por ejemplo, las leyes, los tratados internacionales, etc.

  • Los acontecimientos: es decir, la aparición y desaparición de personajes, de grupos, movimientos de opinión, revoluciones, guerras, formación de gobiernos, etc. Entre paréntesis, el acontecimiento es casi lo que estudia exclusivamente la historia tradicional, la que todavía nos siguen endilgando aquí y allá.

Si te fijas atentamente notarás que esta forma de estudiar la historia es más amplia que la tradicional, pues trata de abarcar lo que llamaríamos "el todo humano", esto es, todo lo que comprenden las sociedades: lo económico, la población, la política, la cultura y los acontecimientos. Precisamente por ello no ha faltado quien diga (claro, un historiador), que la historia es la mas compleja y difícil de las ciencias. Te lo digo para que veas con quién te estás poniendo, casi casi con Sansón a las patadas.

La fórmula PESC y la fórmula del arado, la espada y el libro

Quienes han diseñado los programas de historia en Inglaterra, han propuesto la fórmula PESC para su estudio, identificando cuatro dimensiones significativas para el tratamiento de esta disciplina: Política. Economía, Sociedad y Cultura.

Por su parte, el antropólogo e historiador Ernest Gellner, propone otra fórmula: el arado (es decir, la producción, la economía), la espada (las formas de control y coerción social), y finalmente el libro (la cultura).

Si te pones buzo, vas a notar que lo que ambas fórmulas de estudio nos proponen, es simple y sencillamente tratar de abarcar con la mirada los aspectos más importantes del desarrollo de las sociedades a través del tiempo. Ello se relaciona con los tres puntos que vimos al principio de este capítulo como objeto de estudio de la historia.

A su vez, los aspectos señalados no se deben ver en un sentido estrecho, sino amplio y abierto, como sugerimos a continuación:

  • En la política, no hay que limitarse al análisis de las instituciones, gobernantes y leyes; hay que estudiar las luchas por el poder; los levantamientos triunfantes o fracasados que se hayan planteado la cuestión estatal; los grupos de interés y su ideología específicamente política.

  • En el estudio de la economía es pertinente analizar los elementos técnicos que intervienen en la producción; las organizaciones que forman los hombres en relación con aquellos elementos técnicos; las influencias mutuas entre los hombres y su hábitat; las relaciones que extraeconómicamente influyen en la explotación o cooperación; los intercambios de mercado, etc.

  • Respecto a la sociedad, sugerimos el análisis de cuestiones como la población, su crecimiento o decrecimiento; la existencia de sistemas jerárquicos y a qué factores obedecen: étnicos. económicos, jurídicos, religiosos, etc; los grupos sociales y su papel: mujeres, niños, ancianos, minorías raciales, religiosas o sexuales. etc.

  • La cultura debe ser abordada en su sentido amplio, estableciendo además la diferencia entre las concepciones “razonadas” o de “alta cultura”, que se expresan en la religión, la filosofía, el arte o la ciencia y por otro lado las mentalidades, entendidas como estructuras de larga duración, varias de las cuales están formadas por tradiciones y elementos no conscientes.

El hecho histórico, en sus complejas relaciones internas y externas, debe ser enmarcado, además, en tiempo (cronología, periodización, líneas de tiempo) y espacio (mapas geográficos e históricos, análisis del hábitat). 

Tomado de: Miguel Ángel Gallo T, Invitación a la Historia, México, Ediciones Quinto Sol, 1a edición, 1996, pp. 9-11.

Bájalo en PDF. 


martes, 25 de junio de 2019

Apocalipsis: La Primera Guerra Mundial. Infierno.


La Revolución Congelada


Respuesta del General Díaz a los obreros en huelga 05 de enero de 1906


...creyendo éstos que las más altas autoridades del país les harían justicia, nombraron la Comisión a que antes nos referimos, integrada por dos de sus más genuinos representantes, a fin de que entrevistaran al general Díaz y fuera este funcionario quien resolviera la situación por medio de un fallo arbitral, puesto que con los industriales no se había podido llegar a ninguna conclusión que dejara satisfechas las demandas.

En estas mismas condiciones llegamos hasta el 4 de enero de 1907 en que según las noticias publicadas, los industriales de Puebla se reunieron para resolver el estado de huelga en esa entidad. Los trabajadores comisionados entrevistaron al señor Ramón Corral, vicepresidente de la República, y seguramente sin que podamos afirmarlo categóricamente, ese día les fue entregado el fallo presidencial. El Imparcial de fecha 5 de enero, publicó el fallo aludido que por ser un documento de trascendental importancia publicamos íntegro a pesar de ser ya conocido.

El documento a que nos referimos dice textualmente así:

Artículo 1. El lunes 7 de enero de 1907 se abrirán todas las fábricas que actualmente están cerradas en los estados de Puebla, Veracruz, Jalisco, Querétaro, Tlaxcala y Distrito Federal; todos los obreros entrarán a trabajar en ellas sujetos a los reglamentos vigentes el día de clausurarse o que sus propietarios hayan dictado posteriormente, y a las costumbres establecidas.

Artículo 2. Los industriales dueños de dichas fábricas por medio de los representantes que se hallen en esta capital, ofrece al Presidente de la República, continuar haciendo el estudio que han emprendido desde antes de la huelga actualmente de los obreros, con objeto de enviar las tarifas de todas las fábricas, sobre las bases siguientes:

I. Los obreros que trabajan en las máquinas de preparación, hilados y tejidos, en una fábrica, recibirán salarios iguales a los que perciben los trabajadores de su clase, en las demás fábricas de una región o distrito fabril, en donde las condiciones de vida y de trabajo sean idénticas.

II. Los demás trabajadores de las fábricas, no comprendidos en la fracción anterior, incluyendo los maestros, cabos, etc., serán pagados según los convenios que celebran con los administradores respectivos.

III. La nivelación de los sueldos a que se refiere la fracción I, será sobre la base de aceptar para cada región el promedio de las tarifas ya ajustadas en cada región para productos de igual clase.

IV. Se establecerá el sistema de pagar promedios a juicio del administrador, a los obreros que produzcan más y mejor de lo que normalmente hacen sus compañeros.

V. Los industriales ofrecen al Presidente realizar las reformas a que se refiere esta cláusula lo más pronto que sea posible.

Artículo 3. Se establecerá en las fábricas el sistema de dar a cada obrero una libreta, con las contraseñas necesarias para su autenticidad y en la cual se anotarán los datos que se consideren necesarios respecto a la buena conducta, laboriosidad y aptitudes del operario. Las anotaciones que el administrador haga en las libretas, las hará constar en un registro y se tendrá el mayor cuidado en que sean enteramente imparciales y verdaderas. Cuando un obrero pierda su libreta se le dará otra a su costo, en la inteligencia de que el valor de ella no excederá de cincuenta centavos. Los obreros, cuando ingresen en una fábrica, tendrán la obligación de presentar su libreta al administrador, y éste deberá firmar la libreta al aceptar al obrero y también cuando el último se haya separado de la fábrica.

Artículo 4. Ofrecen los señores industriales al Presidente de la República, ocuparse desde luego en estudiar los reglamentos de las fábricas, para introducir en ellas las reformas y modificaciones que estimen convenientes, tanto para garantizar los intereses y la buena marcha de sus establecimientos, como para mejorar, hasta donde sea posible, la situación de los obreros. Especialmente introducirán las mejoras siguientes:

I. Las multas que se establezcan por falta de cumplimiento de los obreros y por otras que se expresarán en los reglamentos, se destinarán integras a un fondo para auxiliar a las viudas y huérfanos de los obreros.

II. No se harán descuentos a los obreros para pago de medicinas, para fiestas religiosas y profanas ni para otros fines. Cada fábrica pagará un médico por “iguala” para que lo ocupen los obreros que lo deseen.

III. Solamente se cobrarán a los obreros las lanzaderas, y otros materiales de las fábricas que se destruyan por su culpa, pero no los que se rompan o concluyan, por el uso a que están destinados. Esto se determinará por el administrador, tomando en consideración los informes de los maestros,

IV. Los obreros podrán recibir en su habitación a las personas que estimen conveniente, quedando a cargo de la autoridad los reglamentos que sean necesarios para la conservación del orden, de la moral y de la higiene y la manera de hacerse cumplir.

V. Cuando un obrero sea separado de la fábrica por causas que no constituyan delito o de los que castigan las leyes o están previstos en los reglamentos de las fábricas, tendrán un plazo de seis días para desocupar la casa que esté ocupando, contándose este plazo desde que se pague su raya. Cuando su separación se verifique por causa que amerite castigo impuesto por la Ley o porque en los registros de los obreros que se acostumbren a las entradas y salidas de las fábricas, o que cometa cualquiera otra de las infracciones que motiven esos registros, deberá desocupar la casa en el mismo día que se le pague su raya.

Artículo 5. Los obreros que tengan alguna reclamación o solicitud que hacer, la presentarán personalmente por escrito, que formularán ellos mismos al administrador, quien deberá comunicarles la resolución que se dicte a más tardar en término de quince días. Los obreros quedarán obligados a continuar en el trabajo durante el tiempo que dilatare la resolución, y si cuando ésta se les dé a conocer no quedaren satisfechos, podrán separarse del trabajo,

Artículo 6. Los industriales procurarán mejorar las escuelas que hay actualmente en las fábricas y crearlas donde no las haya, con el fin de que los hijos de los obreros reciban educación gratuita.

Artículo 7. No se admitirán niños menores de siete años en las fábricas para trabajar, mayores de esa edad sólo se admitirán con el consentimiento y de sus padres, y en todo caso no se les dará trabajo sino una parte del día para que tengan tiempo de concurrir a las escuelas hasta que terminen su instrucción primaria elemental. Se recomienda a los gobernadores de los estados respectivos, y a la Secretaría de Instrucción Pública, por lo que se refiere al Distrito Federal que establezcan las reglamentaciones y vigilancia de las escuelas de las fábricas, de manera que quede garantizada la educación de los hijos de los obreros.

Artículo 8. Los obreros deberán aceptar que los jefes políticos respectivos, nombren personal que se encargue de la dirección de los periódicos que publiquen, con el objeto de que en ellos no se deslicen injurias para nadie, ni se publiquen doctrinas subversivas que exciten a los mismos obreros, Éstos podrán escribir en dichos periódicos, dentro de esos límites, todo lo que gusten, con el objeto de levantar el nivel de las clases trabajadoras y de inspirarles hábitos de compañerismo, de orden y de ahorro.

Artículo 9. Los obreros quedan comprometidos a no promover huelgas, y menos intempestivas, puesto que en la cláusula V se establece la forma de que hagan conocer sus quejas y sus solicitudes, con el fin de satisfacerlas hasta donde sea justo.

El mismo periódico, El Imparcial, con fecha del domingo 6 de enero de 1907, publicación que podemos considerar como oficial, dio una nota haciendo el resumen de las huelgas de los hilanderos registradas en la República, en la siguiente forma:

Coahuila, 7; Colima, 2; Chiapas, 1; Chihuahua, 3; Toluca, 8; Guanajuato, 6; Guerrero, 2; Hidalgo, 3; Jalisco, 5; México, 8; Michoacán, 4; Nuevo León, 4; Oaxaca, 1; Puebla, 32; Querétaro, 4; Sinaloa, 1; San Luis Potosí, 1; Sonora, 1; Tlaxcala, 9; Veracruz, 13; Tepic, 2; Distrito Federal, 11; todo lo que hace un total de 93 fábricas.


Fuente: José Ortiz Petricioli. La Tragedia del 7 de enero. México, Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Subsecretaría “B”, Unidad Coordinadora de Políticas, Estudios y Estadísticas del Trabajo. 3a. Ed. 1986. pp. 44-48.