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Blog del curso de Historia impartido por el Prof. Juan Antonio Díaz Barrientos en la Prepa Bernardino de Sahagún del IEMS
lunes, 4 de septiembre de 2017
Seguimos viviendo en la Edad Media
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La Baja Edad Media
Lemus Delgado, Daniel y Claudio Morales
Sandoval, Historia Moderna y Contemporánea... (Fragmento)
La Baja Edad Media
La Plena Edad Media
El periodo entre los siglos XI y XIII en Europa Occidental es la Edad Media Clásica. La idea que generalmente tenemos sobre la Edad Media, con sus castillos y caballeros, con las doncellas y los cantares de gestas heroicas, con sus monasterios y monjes, con las cruzadas y batallas contra los moros; con el establecimiento de las universidades y el surgimiento del pensamiento filosófico escolástico, con ciudades amuralladas y la vida de los campesinos en un feudo, se consolidó durante este periodo. Es el tiempo de un renacimiento artístico y el surgimiento de las lenguas romances. También es la época en que se inicia una competencia entre las ciudades por construir elevadas catedrales como símbolo de una sociedad teocéntrica, donde la vida se entiende entre el bien y el mal, en la lucha terrenal entre ángeles y demonios. Es decir, muchas de las ideas que tenemos sobre el mundo medieval que son parte de nuestro imaginario colectivo, se presentan en este periodo. No es exagerado decir que es la plenitud de la Edad Media.
A partir del año mil Europa experimentó una serie de transformaciones que permitieron dejar atrás el periodo de anarquía, se dará una seguridad mayor a la población, situación que se acompaña del incremento de la producción agrícola y el crecimiento de la población. Es un periodo de prosperidad, pero que beneficia a unos cuantos: un nuevo grupo social, la burguesía, que empieza acumular riqueza a partir de las actividades mercantiles y se convirtió en el grupo social aliado del rey para debilitar, lentamente, el poder de la nobleza. Así, la riqueza ya no sólo se medirá en términos de la posesión de la tierra, sino que gradualmente el dinero se convertirá en un símbolo de poder.
La cristiandad se expandió tanto al interior de Europa como al exterior. Los cristianos emprendieron en España la expulsión de los musulmanes y fueron hasta Tierra Santa, con la intención de recuperar Jerusalén, en manos musulmanas. Pero también es una expansión que se reflejó en la fundación de nuevos poblados, en el desmonte de los bosques para aprovechar la tierra para la agricultura, en el crecimiento de los pueblos y en un aumento en la demografía.
El imperio de Carlomagno favoreció la consolidación del sistema feudal, una mejor organización defensiva y una administración directa sobre los territorios, lo que permitió una continuidad en la producción agrícola. Durante este periodo se experimentó un crecimiento económico y poblacional en Europa, pero no existe un consenso sobre cuál fue la causa que posibilitó dicho crecimiento.
Estas transformaciones no ocurrieron ni de manera generalizada ni en forma sostenida. Ciertas ciudades y regiones experimentaron un mayor crecimiento económico y demográfico, mientras que en otras partes dicho crecimiento no ocurrió. Asimismo se trató de un proceso lento, no de un cambio radical ocurrido en 20 o 30 años.
La base de la vida material en la Plena Edad Media continuó siendo la agricultura, mientras que la ganadería era una actividad complementaria con un mínimo impacto. El comercio, sobre todo el comercio a grandes distancias, era una actividad especializada para unos cuantos. La mayor parte de las personas vivían en un mundo rural, a pesar del avance y consolidación de las ciudades. La tierra, era también la base del prestigio social de la nobleza.
¿Por qué en este periodo se experimentó un incremento en la capacidad productiva agrícola? La respuesta la debemos encontrar en las nuevas técnicas agrícolas o en la difusión de técnicas antiguas cuyo uso se empezó a generalizar, como la rotación de cultivos: los campesinos dejaban una cantidad de tierra, llamada barbecho, sin utilizar, de rotación trienal, lo que permitió aumentar la superficie cultivada, ya que el barbecho ocupaba sólo un tercio de las tierras en lugar de la mitad, además de variar los tipos de cultivos y no depender de una sola cosecha al año, permitiendo hacer frente a las inclemencias del clima.
La productividad agrícola se incrementó también por la adopción del arado asimétrico de ruedas, el empleo cada vez más generalizado del hierro en instrumentos de labranza, en lugar de la madera que se utilizaba tradicionalmente, y el uso de la vertedera, un instrumento que sirve para voltear y extender la tierra levantada por los arados; de esta forma fue posible sembrar a mayor profundidad.
No menos importante fue la invención del "tiro moderno", una especie de collarín de hombros que permitió emplear al caballo como fuerza motriz para mover los arados que resultó ser más rápido que el buey para arar la tierra, lo que aumentó la productividad. Este invento fue complementado por el uso de las herraduras, que dieron seguridad al caballo para apoyar sus patas y cuidaron sus pezuñas.
También se difundió el uso del molino, tanto hidráulico como de viento, como fuente de energía. Su difusión favoreció actividades como amasar la harina y preparar el pan, lo que permitió "tiempo libre" para el labrador que le permitió redistribuir este tiempo en otras actividades productivas.
Estas técnicas permitieron aumentar la superficie dedicada al cultivo, el rendimiento de las cosechas, la variedad de los productos agrícolas, lo que significó que la alimentación mejoró y disminuyó la mortandad debida a hambres o enfermedades asociadas a una inadecuada alimentación. Pero a pesar de estos avances, la población siempre vivió "al límite", las hambrunas no desaparecieron y cada año se presentaba la incertidumbre sobre si la producción de alimentos alcanzarla para satisfacer las demandas de una población en aumento.
La expansión agrícola probablemente se debió al incremento de la población, que se duplicó entre los siglo X y XIV; se estima que Europa occidental tenía una población de 14.7 millones de habitantes en el año 600, para el año 950 se incrementó a 22.6 y, hacia el año 1348, la población había llegado 54.4 millones.
Otro rasgo distintivo de la Plena Edad Media es el crecimiento de las ciudades. Algunas eran antiguas ciudades romanas, otras estaban situadas estratégicamente como puntos de interconexión en caminos o puertos, algunas más eran sede de poderes episcopales o de los reyes. Pero, en conjunto, las ciudades se beneficiaron de la expansión agrícola y demográfica ocurrida en el mundo rural, ya que los excedentes productivos favorecieron el incremento de los intercambios urbanos, materias primas y alimentos, fortaleciendo las funciones de la ciudad como centros artesanales y comerciales. Los excedentes demográficos permitieron un éxodo rural, lo que llevó al crecimiento de la población urbana.
Hacia el año 1300 las ciudades más importantes en Europa eran Milán, Florencia, Venecia, Génova y París con una población superior a los 80 mil habitantes; mientras que ciudades como Verona, Londres, Brujas y Colonia tenían entre 40 y 80 mil habitantes. Las ciudades fungían como centros de población que concentraban sus edificios dentro de una muralla y servían como centros mercantiles y artesanales. La producción manufacturera se especializó y los artesanos se organizaron en gremios de zapateros, herreros, costureros y panaderos entre otros. Los gremios determinaban la cantidad, la calidad y el precio de los bienes que producían y se organizaban jerárquicamente con la presencia de aprendices, oficiales y maestros. Se limitaba también el número de artesanos que se podían dedicar a una actividad específica.
Cada ciudad era administrada de manera diferente y algunas gozaron de gran autonomía. Se empezaron a consolidar minorías de poder y el surgimiento de un nuevo grupo, social: la burguesía. Y, a partir del siglo XIII, cada vez más las ciudades estuvieron bajo el control directo del rey, lo que a la postre le redituaría en un mayor poder frente al de los señores feudales.
Así, junto al aumento de la productividad agrícola, se presentó un fenómeno económico que lentamente socavó las estructuras mismas de la sociedad feudal: el resurgimiento del comercio de largo alcance. El comercio no dejó de ser una actividad marginal, sin embargo, su importancia es más cualitativa que cuantitativa: se consolidó la burguesía, con una mentalidad distinta, que introdujo el valor del dinero y la riqueza para acumular más riqueza, surgiendo un nuevo modelo de vida, distinto al ideal de los caballeros.
En este contexto las cruzadas permitieron abrir los ojos de los europeos a otras civilizaciones, descubrir nuevos productos y abrir nuevas rutas comerciales. Surgió así la posibilidad de comerciar productos de regiones distantes. Y esta oportunidad fue aprovechada por los burgueses. A lo largo de Europa se instalaron ferias comerciales anuales. Se dictaron leyes para proteger los caminos y los mercados. Se realizaron nuevas monedas. Se crearon las primeras sociedades mercantiles, las letras de cambio y sistemas primitivos de crédito. Se revalorizó la actividad comercial.
En el ámbito político, durante la Plena Edad Media existieron dos modelos sobre la mejor manera de organizar el territorio, que buscaron imponerse uno sobre el otro. Un modelo de gobierno era representado por el Papa y el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, heredero del Imperio Carolingio, que luchaban por imponer un gobierno universal; es decir, dominar y organizar diferentes pueblos sobre el poder espiritual del Papa y el poder terrenal del emperador. Por otra parte estaban las monarquías feudales que revitalizaron su poder, cobijadas por la expansión económica del momento, y lentamente se apoderaron de espacios regionales, tal es el caso de la dinastía Capeta en Francia o la dinastía Plantagenet en Inglaterra, cuya rivalidad desembocaría posteriormente en la Guerra de Cien Años.
La Plena Edad Media no sólo fue una época de expansión territorial o económica, sino también fue un periodo de expansión ideológica. Esta expansión se presentó sobre todo, a partir de la institución universal de la Europa Medieval: la Iglesia. Fueron las órdenes monásticas las que sirvieron como instrumento para fortalecer la visión única del cristianismo, instituyendo la Inquisición como tribunal eclesiástico para juzgar a aquellas personas que mantenían una postura contraria a los dogmas de la Iglesia y renovando las órdenes mendicantes como una presencia persuasiva y activa a favor de la Iglesia.
Entre estas destaca la orden cisterciense, fundada en el año de 1098 en la población francesa de Citeaux por monjes benedictinos. Los primeros monjes pretendieron regirse por una interpretación estricta de las reglas monásticas de San Benito, orientadas a practicar un rígido ascetismo, complementar la oración con el trabajo manual y mantener una postura contraria a las concesiones que el sistema feudal otorgaba a unas cuantas personas. Para el año de 1153 la orden contaba con más de 300 monasterios. Durante el siglo XII, los cistercienses eran la orden con mayor influencia dentro del catolicismo, difundieron las nuevas técnicas agrícolas, impulsaron el estilo arquitectónico gótico y dedicaron una parte importante de sus recursos para transcribir y conservar manuscritos para sus bibliotecas.
Esta expansión ideológica se fortaleció con el surgimiento del pensamiento escolástico. En Occidente, hasta antes del siglo XIII el pensamiento filosófico descansaba sobre las obras de San Agustín, que se había inspirado a su vez en una interpretación cristianizada de la filosofía de Platón. Sin embargo, después del siglo XIII se empezó a difundir la filosofía de Aristóteles surgiendo una escuela de pensamiento que afirmaba que se podía conocer no sólo a través de la revelación sino de la razón. Se retomó, así, la importancia de la experimentación en el proceso de conocer. En este contexto, Tomás de Aquino desarrolló un pensamiento filosófico que afirmaba que tanto la fe como la razón son complementarias. Algunas verdades, como la Trinidad, sólo pueden ser conocidas por la fe, mientras que otras, como el conocimiento del mundo material, por la experiencia. Esta reconciliación permitió, lentamente, el avance del conocimiento experimental.
El avance en el conocimiento fue fortalecido por el surgimiento de las primeras Universidades en el siglo XII, fundadas en Italia y Francia y extendidas, años más tarde, por toda Europa. En ellas se enseñaban gramática, retórica, lógica, aritmética, geometría, música y astronomía y los alumnos se especializaban posteriormente en medicina, derecho o teología. Las universidades otorgaban primero el título de bachiller, después el de licenciado y por último el de doctor. A estas universidades acudían alumnos de diferentes regiones por lo que las clases se impartían en latín: el idioma culto de Europa. Entre los años de 1200 a 1400 se fundaron 52 universidades convirtiéndose en centros de enseñanza, investigación y discusión. Algunas universidades fueron erigidas por mandato real, mientras que otras bajo el patrocinio del Papa. Entre las universidades más importantes se encontraban las de París, Bolonia, Salamanca y Oxford.
Esta expansión tanto económica como poblacional, acompañada por el crecimiento de las ciudades y la consolidación del cristianismo favoreció una nueva manifestación artística: el arte gótico, un arte eminentemente urbano, financiado por la burguesía, que expresa en las catedrales un símbolo de prosperidad y refleja la mentalidad de la época.
Fuente: Lemus Delgado, Daniel y Claudio Morales Sandoval, Historia Moderna y Contemporánea desde la fragmentación del sistema feudal hasta el Congreso de Viena, México, 2007, editorial Limusa, Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, pp. 42-69.
La Alta Edad Media
![]() |
| Clodoveo. |
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| Carlomagno. |
Fuente: Lemus Delgado, Daniel y Claudio Morales Sandoval, Historia Moderna y Contemporánea desde la fragmentación del sistema feudal hasta el Congreso de Viena, México, 2007, editorial Limusa, Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, pp. 42-69.
domingo, 3 de septiembre de 2017
Programa Historia III
PROGRAMA DE HISTORIA
ENFOQUE
|
OBJETIVO |
CONTENIDOS BÁSICOS |
CARACTERIZACIÓN
|
ESTRATEGIA
DE ENSEÑANZA
|
ACTIVIDADES DE
APRENDIZAJE
|
SUGERENCIAS DE
EVALUACIÓN |
CLASES |
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1.
Reconocerá la influencia de los procesos culturales y sociales de
la Edad Media en la conformación del pensamiento occidental del
que forma parte
|
-¡Por
Dios, por mi rey, por mi espada! Ideología de las cruzadas.
-Detrás
de los muros del castillo, el convento y las chozas se encuentra
la magia, el misterio y el mito: Cultura, ciencia y vida cotidiana
en la Edad Media.
-Pirámides,
dioses del agua y la guerra: Religión y poder en Mesoamérica
|
-Ubica
temporalmente los procesos históricos de la Edad Media.
-Reconoce
la importancia e influencia del cristianismo en el pensamiento y
vida cotidiana de la Edad Media.
-Identifica
aspectos culturales, religiosos, económicos y políticos de la
forma de vida en la Edad Media y Mesoamérica.
|
-Selección
y análisis de textos breves de historia cultural del periodo,
proporcionado por el profesor. Por ejemplo "Mujeres del siglo
XII" de Georges Duby.
-Trabajo
individual y colectivo:
-Diseño
y aplicación de instrumentos de evaluación sobre los procesos
históricos estudiados.
|
-Identifica
los conceptos relativos
a los procesos históricos en
las
lecturas.
-Comenta,
resume, y/o subraya las lecturas realizadas en clase.
-Utiliza
las fuentes y herramientas para elaborar sus nociones de Edad
Media y Mesoamérica.
-Elaboración
de líneas del tiempo sobre acontecimientos relativos a la Edad
Media y Mesoamérica.
|
-Actividades
extra-clase: investigación, lecturas, etc.
-Trabajo
en el aula:
-Construcción
individual de su noción de Edad Media. Deberá entregarlo por
escrito y expresarlo de forma oral con argumentos válidos.
-Construcción
individual de su noción de Mesoamérica. Deberá entregarlo por
escrito y expresarlo de forma oral con argumentos válidos.
|
Clases:
10
Del 28
de agosto al 29 de septiembre.
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OBJETIVO |
CONTENIDOS BÁSICOS |
CARACTERIZACIÓN
|
ESTRATEGIA
DE ENSEÑANZA
|
ACTIVIDADES DE
APRENDIZAJE
|
SUGERENCIAS DE
EVALUACIÓN |
CLASES |
|
2.
Identificará la importancia de las aportaciones culturales e
ideológicas del Renacimiento, en la explicación de la visión
del mundo moderno y contemporáneo.
|
-Aportaciones
culturales de los reinos europeos.
-Presencia
musulmana en el arte y pensamiento occidental.
-Té,
pólvora, astrolabio y papel: Marco Polo, otros viajeros y el
intercambio cultural.
-La
religión en crisis, la razón por encima de Dios: Nacimiento del
protestantismo.
-Nuevas
rutas marítimas y comerciales: Pensamiento colonialista para el
nuevo orden político y económico.
-¡Tierra
a la vista! Encuentro de dos mundos.
-Conquista
espiritual: El discurso colonialista de España en el Nuevo Mundo.
-De la
cuadratura al círculo: El pensamiento renacentista se comprende
desde el arte.
|
-Ubica
geográfica y temporalmente los reinos europeos, el desarrollo del
Islam, los descubrimientos, los viajes, la conquista y el
renacimiento.
-Reflexiona
en torno a los procesos relativos al colonialismo que explican la
hegemonía de algunas naciones en la actualidad.
-Comprende
la influencia del cristianismo en el intercambio cultural,
científico y tecnológico entre oriente y occidente.
-Destaca
las características del protestantismo y cristianismo para el
desarrollo del pensamiento de la época del renacimiento.
|
-Trabajo
individual y colectivo.
-Proporciona
lecturas de enfoque cultural, que permitan al estudiante conocer
los procesos históricos.
-Diseño
y aplicación de instrumentos de evaluación sobre los procesos
históricos estudiados.
|
-Elabora
su noción de renacimiento desde el manejo de conceptos básicos.
-Señala
rutas marítimas y comerciales del periodo.
-Maneja
fuentes de la historia y herramientas de investigación para
interpretar procesos históricos de la época
-Reflexiona
sobre el pensamiento renacentista desde el arte.
-Lectura
y análisis sobre el postulado del humanismo.
|
-Construcción
individual de su noción de Renacimiento. Deberá entregarlo por
escrito y expresarlo de forma oral con argumentos válidos.
Señala
en el planisferio las rutas marítimas y comerciales del periodo
al explicar el expansionismo europeo.
Explica
las características del colonialismo europeo en Asia y América.
|
Clases:
10
Del 02
de octubre al 03 de noviembre.
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OBJETIVO |
CONTENIDOS BÁSICOS |
CARACTERIZACIÓN
|
ESTRATEGIA
DE ENSEÑANZA
|
ACTIVIDADES DE
APRENDIZAJE
|
SUGERENCIAS DE
EVALUACIÓN |
CLASES |
|
3.
Reflexionará sobre los orígenes del Estado actual a partir de
distinguir la transición de los reinos medievales a los estados
absolutistas, para comprender el nuevo orden geopolítico de la
época y sus repercusiones en el pensamiento actual.
|
-De
los reinos europeos a las ciudades.
-El
poder repartido entre el Rey y el Papa: Formación del imperio
romano-germánico desde el pensamiento y la articulación con el
cristianismo.
-La
unificación de Europa a través de los primeros Estados:
Nacimiento de los Estados Absolutistas.
-Los
vínculos crecen y las monarquías se expanden: Pensamiento
colonialista.
-Un
ejemplo de fusión cultural: El pensamiento y vida cotidiana en la
Nueva España.
|
-Ubica
temporal y espacialmente las culturas que se desarrollaron en
Europa en la Edad Media:
-Conoce
la formación de los reinos romano-germanicos y su articulación
desde el cristianismo.
-Comprende
la relación entre la conformación de monarquías y el
surgimiento de los primeros Estados-Nación.
-Relaciona
conceptos de metrópoli, colonia, colonialismo y mercantilismo en
la comprensión de la Edad Moderna.
-Reflexiona
sobre la relación entre absolutismo, pensamiento, avances
científicos y el dominio territorial.
|
-
Organiza y coordina desde el análisis de lecturas un ejercicio
para detectar las principales características de la vida y
pensamiento novohispano.
|
-Elabora
mapa histórico para ubicar culturas Francos, visigodos,
ostrogodos y germanos.
-Realiza
línea del tiempo y mapa geográfico de las monarquías
absolutistas.
-Elabora
concepto de Estado Absolutista al detectar los elementos del
mismo.
-Identifica
en un mapa histórico la división política y geográfica de la
Nueva España de los siglos XVI al XVIII.
-Realiza
línea del tiempo de los principales acontecimientos de la época
colonial.
|
-Revisión
de los productos elaborados en las actividades de aprendizaje.
|
Clases:
10
Del
06 de noviembre al 15 de diciembre.
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